| Orden Gymnophiona |
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Los Gymnophiona (cecilias) son anfibios de cuerpo alargado,
cilíndrico y que han perdido por completo sus patas.
Tienen el cuerpo transversalmente segmentado por pliegues anulares. Su cabezas son muy osificadas, tienen
forma de bala y sus colas son cortas. La mayoría de Gymnophiona son de hábitos subterráneos
asociados con suelos húmedos en las proximidades de cuerpos de agua. Los cecílidos terrestres se alimentan principalmente de
presas alargadas, como lombrices o larvas de insectos, que están enterradas o en refugios
(por ejemplo, bajo troncos o piedras). Para
localizarlas se valen del olfato. Un órgano
olfativo exclusivo de Gymnophiona es el
tentáculo. Hay uno a cada lado de la
cabeza, entre el orificio nasal y el ojo. Tiene
una forma alargada y puede ser evertido a voluntad. Transporta substancias adoríferas al
órgano de Jacobson (Duellman y Trueb, 1994). Los ojos de los Gymnophiona están poco
desarrollados. En algunas especies están
cubiertos por los huesos del cráneo. La fecundación es interna gracias a que los machos poseen un
órgano copulador, el falodeum. Hay dos modos
reproductivos: vivíparo y ovíparo. Las
especies ovíparas de la familia Ichthyophiidae depositan sus huevos en tierra cercana al
agua. De los huevos emergen larvas
acuáticas. Algunas especies ovíparas de la
familia Caeciliidae (como Grandisonia brevis) también depositan sus huevos en
tierra pero tienen desarrollo directo, sin estadios acuáticos (Duellman
y Trueb, 1994). Las larvas se diferencian
de los adultos por su menor tamaño, la presencia de hendiduras branquiales y de una aleta
caudal (que se mantiene durante la vida adulta en las especies acuáticas). Tienen una amplia distribución en las regiones tropicales
del mundo excepto Madagascar, Nueva Guinea y Australia.
Con pocas excepciones, se encuentran exclusivamente en las masas continentales que
formaron parte de Gondwana durante el Mesozoico.
A pesar de su amplio rango geográfico, solo hay unas 160 especies descritas (Glaw y Köler, 1998). Debido a sus hábitos subterráneos se conoce muy poco de su
historia natural. La taxonomía de algunos
grupos está pobremente entendida. |